viernes, 13 de septiembre de 2013

Larga y falsa campaña para hacerse con el negocio de las pensiones

El negocio de los fondos y planes de pensiones supone unas golosas ganancias para bancos y aseguradoras. Una forma de aumentar considerablemente el botín es amedrentar a la gente para que contrate fondos privados de pensiones o que se opte por un sistema de capitalización que consiste en que cada trabajador tenga una hucha y que ésta sea gestionada por entidades privadas para sacarle la mayor rentabilidad posible.

 


¿Cómo consiguen inculcarnos el miedo para que contratemos sus fondos? Como si de un ejercicio de control mental se tratara nos bombardean continuamente con el falaz argumento de que las pensiones públicas son insostenibles al paso que vamos. 
 
Las reformas que se suceden llevadas a cabo por los gobiernos de la democracia van encaminadas a conseguir el objetivo de engordar el negocio de los fondos de pensiones privados. El PSOE de Zapatero aportó su granazo de arena con su reforma de las pensiones y el PP está yendo mucho más allá acelerando las medidas que ya plantearon los socialistas y añadiendo otras nuevas.


El actual gobierno de Rajoy le ha pedido a unos señores a los que se les coloca el epíteto de expertos para que no hagamos ninguna objeción a sus conclusiones, que estudien y propongan una solución al problema y ellos han concluído que la única salida que nos queda es bajar la cuantía de las pensiones públicas (sí, bajarlas, porque al desvincular la subida de las mismas de la variación del coste de la vida se genera una pérdida de poder adquisitivo y además, las nuevas formas propuestas de calcular las pensiones suponen una reducción generalizada de su cuantía) y endurecer las condiciones para acceder a las mismas aumentando los años necesarios para su obtención.

¿Qué interés podrán tener estos expertos en proponer esto? Si analizamos la procedencia de la mayoría de los expertos consultados veremos que entre ellos está el jefe del servicio de estudios de la patronal de las aseguradoras, dos colaboradores habituales de este organismo (uno de ellos pertenece además al servicio de estudios de BBVA), un miembro de un grupo asesor de la aseguradora Aviva y un consejero de Mapfre. En total,
8 de los 12 han estado alguna vez a sueldo de bancos o aseguradoras.  


Ahora, la ministra de Empleo Báñez pretende que las bajadas de las pensiones no se restrinjan sólo a las pensiones futuras sino que se apliquen a las pensiones actuales desvinculando desde ya el cálculo de las mismas de la subida del IPC. Propone subidas entre el 0,25% y el 0,25% + IPC y para calcular la subida nuestros expertos se han sacado de la manga una compleja fórmula que depende de los ingresos y gastos de la Seguridad Social, de la inflación media y de las altas y bajas de la Seguridad Social, criterios éstos, que tal como va la economía y las políticas que se siguen, siempre harán que la pensión no llegue nunca al valor del IPC con la consecuente pérdida de poder adquisitivo de nuestros pensionistas.

Además en 2019 entrará en vigor el factor de sostenibilidad que, en el caso de que la economía no mantenga períodos de crecimiento sostenido, significará un descenso en la prestación de un 5% cada 10 años. Así en 2050 este descenso será de un 20% nada más y nada menos.

Se está siguiendo una estrategia perversa para quedarse con el pastel de las pensiones públicas insistiendo en su excesivo coste y su insostenibilidad. La pensión media en España es de 880 euros y poco más de 660 euros la de las mujeres. Somos el país de Europa que encabeza rankings vergonzosos como el del porcentaje de jubilados por debajo del umbral de la pobreza. Es intolerable que bajo el pretexto de hacer lo necesario para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, se perjudique a un colectivo y se presione al resto para que vaya corriendo a contratar su pensión en beneficio de entidades privadas con el único afán de lucrarse a costa del trabajo, ahorro y esfuerzo de toda una vida de millones de trabajadores y trabajadoras.
 

Os aseguro que no es verdad que no se pueda mantener nuestro sistema de pensiones sin bajarlas o dificultando su obtención. Lo que ocurre es que las políticas deberían ser muy diferentes a las que se llevan a cabo y los datos y previsiones son manipulados constantemente para cuadrar el engaño. Si queréis tener una visión alternativa a la oficial echad un vistazo a este artículo: