viernes, 21 de junio de 2013

De emprendedores y funcionarios

Lo de que este Gobierno ha incumplido sistemáticamente promesas importantes de su programa electoral lo tenemos asumido y es un tema más que manido. Allá cada cual lo que hace en las próximas elecciones con su voto. Pero es que el tema está yendo más allá. Este Gobierno y su presidente a pesar de lo que hacen y de lo que dicen que van a hacer realizan declaraciones que contradicen sus actuaciones o la filosofía de las mismas. O simplemente, siguen sin hacer lo que dicen que van a hacer. Quizás sea una maniobra orientada a crear confusión y aprovechando la perplejidad de la gente, evitar un estallido social bastante lógico como producto de su política anti social. Os pongo dos ejemplos:
 


Se quejan los empresarios y autónomos de que los créditos del Instituto de Crédito Oficial actualmente tengan un interés del 8,5 por ciento para créditos a tres años, muy por encima del tipo medio del mercado que está en el 7 por ciento para este tipo de operaciones. También es una de sus críticas que los criterios de riesgo que se aplican son igual de restrictivos que los que exigen los bancos privados que, además, en caso de cumplirlos prefieren ofertar el propio de la entidad y no el del ICO. De hecho, el 70,2 % de las operaciones solicitadas por los autónomos fueron denegadas. 

En este caso le voy a dar la razón al presidente Rajoy que dijo el sábado pasado en Tarragona: “Los ICO no están funcionando como yo quisiera”. Hombre, póngase manos a la obra y promueva más estos créditos y rebaje las condiciones de concesión. Deje de señalar todo el rato la importancia de los emprendedores en España y ayúdelos de verdad. No tiene ningún sentido que las condiciones crediticias del estado sean más restrictivas que las de las entidades privadas. Si se nos llena la boca con la filosofía del emprendedor deberíamos habernos dado cuenta antes de que en estos tiempos sacar adelante un proyecto empresarial es casi un milagro. La imagen de cientos de cuentos de la lechera es lo que han imaginado los diseñadores del programa del PP. De tanto cántaro roto no vamos a dar abasto en recoger los pedazos.


Por otra parte, nuestro gobierno va a reformar la administración pública con nada más y nada menos que 217 medidas. Además de ellas, 120 son para eliminar duplicidades entre las administraciones central y autonómica. Lo que más me deja perplejo del asunto es que el presidente aseguró que España tiene una “buena Administración” y se demostró dispuesto a “desmontar el mito” de que en este país hay muchos funcionarios y mucho gasto público. Copiando el argumento de economistas alejados del neoliberalismo (quizás en un mensaje hacia su ahora “enemigo político” y antiguo mentor José María Aznar) nos obsequió con estas verdades: España se sitúa entre los países con menor gasto público de la UE, un 43% sobre el PIB frente al 47% de media en la zona euro. Entre 2005 y 2012 hubo un gran aumento de empleados públicos”, admitió, “pero solo el 25% se dedican a la gestión. El 75% restante son maestros, médicos, policías, jueces, esto es, servicios esenciales del Estado de derecho y del bienestar”, dijo. Y usó el argumento de los economistas más de izquierdas: “El mayor problema es el desplome de los ingresos públicos. En 2012, España fue el país con menor nivel de ingresos públicos de la UE, 10 puntos menos que la media. Somos los que menos recaudamos”.

Si Rajoy se cree realmente estos argumentos, ¿por qué se han reducido los empleados públicos en 375.000 nada menos? ¿por qué las nuevas medidas contemplan cerrar 57 organismos estatales, 90 observatorios y 17 fundaciones? ¿por qué aprobará el Gobierno el marco legal necesario para poder aplicar el despido objetivo, por causas económicas, técnicas organizativas o de producción a los empleados públicos? ¿por qué se presionará a las comunidades autónomas para que eliminen organismos a cambio de concesiones en los topes de déficit?
 
Y si el problema real es la falta de ingresos ¿por qué no se recauda más acabando con las exenciones fiscales de las grandes empresas, eliminando SICAVS y luchando desde Hacienda contra la evasión y el fraude de alto nivel? Este Gobierno sigue practicando el arte de proponerse hacer recortes en aras de una inoportuna austeridad anti empleo y confundir al personal presentando argumentos para explicar lo contrario, a ver si en el río revuelto perdemos el detalle de sus verdaderas intenciones que no son otras nada más que reducir los servicios públicos a su mínima expresión aunque sea en grave detrimento del empleo.