martes, 17 de julio de 2012

Con Zapatero vivíamos mejor


“El cambio en España ya no puede esperar. Los españoles necesitamos un gobierno serio y responsable en el que poder confiar. Necesitamos combatir el desempleo que hoy sufren cinco millones de españoles. La sociedad española quiere un cambio. Quiere recuperar la concordia y el entendimiento. Quiere que la moderación y el reformismo vuelvan a ser el eje de la vida política española. Que vuelvan a ser las bases del progreso y el bienestar. Por eso presentamos un programa contra la resignación. Un programa para crecer y generar empleo, para apoyar a nuestros emprendedores, y para garantizar la educación, la sanidad y el bienestar de todos, sin excepción. Queremos impulsar la reforma de nuestras administraciones, hacerlas más modernas y eficaces. Queremos lograr entre todos una España más próspera, justa y solidaria, que sea respetada y admirada. Queremos que vuelva la confianza a nuestro país. Este es nuestro compromiso.” Estas son las palabras de Mariano Rajoy en la presentación de su programa electoral para las elecciones generales del 20 de Noviembre de 2011.  

Estamos a 17 de Julio de 2012, casi 8 meses después. Me asomo a la prensa del día y encuentro lo siguiente:

Huelga de RENFE para el 3 de agosto por la liberalización ferroviaria anunciada por el gobierno la semana pasada.

Jueces y fiscales amenazan con ir a la huelga. Por primera vez en la historia las siete asociaciones se han puesto de acuerdo para protestar por los recortes y la reforma judicial.

En Septiembre Huelga General por el mayor destrozo del Estado del bienestar de la historia.

La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) siente "malestar" e "inquietud" y no descarta convocar una manifestación de militares contra el decreto de recortes aprobado el viernes por el Gobierno.

Los funcionarios llevan 6 días de protestas en las calles por lo que consideran uno de los mayores recortes a sus derechos.

Cataluña recurrirá ante el Constitucional la reforma de la Ley de Dependencia porque invade sus competencias.

Extremadura recurrirá la ecotasa al Constitucional porque obliga a los extremeños a pagar más en el recibo de la luz (y eso que este es un gobierno del PP).

Otro disidente: el alcalde de Robledo de Chavela: “ Soy de derechas pero no se puede recortar el sueldo de los más débiles”.”Es indigno tocar el sueldo a los funcionarios”.

Plante en Canal 9 por el ERE que afecta al 75% de los trabajadores.

Decenas de miles de dependientes morirán esperando la ayuda porque el gobierno amplía a dos años la resolución de una ayuda económica sin generar deudas.


Como podéis comprobar la sociedad española no ha recuperado la concordia ni el entendimiento. Los españoles desconfían de un gobierno que utiliza el decreto viernes sí, viernes no, siguiendo los dictámenes de la troika (BCE, FMI y Unión Europea) para intentar conseguir inútilmente los objetivos de déficit impuestos. El pueblo español, eso sí no se resigna a este despropósito y cada vez más protesta contra la política del desaguisado, del recorte absurdo, del atentado contra los derechos sociales, de la vuelta a tiempos olvidados en los que la sociedad tenía todavía mucho que avanzar.

El PP no genera empleo, no apoya a los emprendedores porque está matando el consumo; no garantiza la educación, ni la sanidad y está provocando el malestar de casi todos. Su forma de impulsar la reforma de las administraciones y de hacerlas más modernas y eficaces ya la estamos viendo: recortes, recortes y más recortes. Están haciendo a España menos próspera, injusta e insolidaria. Un país que ni es respetado ni admirado, sino intervenido y del que el FMI dijo ayer que era una amenaza para la economía mundial. Si lo que querían era que volviera la confianza al país parece que lo que debieran hacer es todo lo contrario de lo que hacen.
 
Lo triste del asunto es que todo esto lo están haciendo por la obsesión que tienen por el control del déficit público y en vistas a que los mercados recuperen la confianza en nuestro país. Esto no ha dado señal de ocurrir a pesar de la política austera del recorte indiscriminado. Ayer mismo el Ibex 35 cayó un 1,99% y la prima de riesgo subió hasta los 558 puntos. 

Como dice el editor senior del Financial Times, el Sr. Martin Wolf, el objetivo de los recortes en España tiene poco que ver con recuperar la economía española y sí con que se pague a los bancos europeos, incluyendo los alemanes, lo que se les debe. Lo dijo hasta uno de los consejeros económicos del Gobierno alemán, Peter Böfinger: “Las ayudas a la banca (de los países en dificultades) no tienen que ver con el intento de ayudar a tales países en sus problemas, sino ayudar a nuestros bancos que tienen gran cantidad de deuda de aquellos países” . Está claro el motivo de la presión constante de la señora Merkel para que recortemos y las palmaditas en la espalda de los afines a la troika cada vez que nuestro gobierno nos da tijeretazo.

Como dice el profesor Vicenç Navarro, “si de verdad tanto el Gobierno Rajoy o el Consejo Europeo desearan ayudar a la economía española, no transferirían 100.000 millones a la banca (que no ha estado ofreciendo crédito ni a las familias ni a las medianas y pequeñas empresas), sino a organismos estatales como el Instituto de Crédito Oficial (ICO), con el mandato de ofrecer crédito accesible y razonable (no el que provee la banca hoy) a la ciudadanía y a medianas y pequeñas empresas españolas”.



Señor Rajoy, su compromiso no lo van a cumplir de esta manera. Rectifique o convoque elecciones porque los españoles se están hartando de tanta mentira y de tanto recorte que sólo genera miedo y desconfianza. No nos obligue a pensar que con Zapatero vivíamos mejor.