sábado, 2 de marzo de 2013

¿A quién ha salvado Rajoy?

La semana pasada el presidente Rajoy en el debate sobre el estado de la nación, haciendo alarde de un paternalismo propio de otros tiempos y en flagrante desprecio a la inteligencia de sus ciudadanos dijo refiriéndose a la situación de España: "Hemos evitado el naufragio. Hemos dejado atrás la inminencia del desastre, comenzamos a ver despejada la senda del futuro… No se han hecho sacrificios en vano. España ya tiene la cabeza fuera del agua. Hay quejas, pero también una convicción general de que este es el camino inevitable. Los españoles no son niños: no confunden lo que les gustaría con lo que les conviene. Aceptan los sacrificios, aceptan lo inevitable. Ha costado mucho dolor, pero el barco no se ha hundido.”



Los principales centros de análisis económico privados consultados por la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) sostienen que la economía española retrocederá un 1,5% del PIB en 2013 frente a la estimación del gobierno de un exiguo 0,5. Ya en 2012 retrocedió un 1,4%. Nuestro optimista gobierno prevee que la demanda nacional (indicador que recoge el consumo y la inversión) disminuirá un 2,9% este año. Los analistas privados estiman en consenso un 3,9 de bajada.

En cuanto al paro la previsión de los centros de estudio es del 26,7% al final de este año frente a la estimación de nuestros gobernantes que es de un 24,3.  El déficit estimado por los expertos es de un 5,6% para 2013, frente a la estimación del gobierno del 4,5. La Comisión Europea, además de coincidir con las pesimistas previsiones de los analistas en cuanto al PIB y al desempleo, hace una estimación catastrófica del déficit: según Bruselas España llegará al 6,7% este año y al 7,2 en 2014 en lugar del 2,8.

No sé con qué gafas verá la senda del futuro el señor Rajoy. Pero parece que los expertos y la propia Unión Europea tienen una visión más pesimista sobre la situación de nuestro país. Está claro, que a corto plazo, la recuperación es inexistente.


Fuera del espejismo provocado por la nebulosa de mentiras del PP están los estudios realizados por centros rigurosos de análisis económico como el Instituto de Política Económica (The Economic Policy Institute) de EEUU. Según éste y analizando la situación de la sociedad trabajadora en EEUU y en España se obtienen las siguientes conclusiones:

Los salarios bajos en España son más bajos (un 79%) que los salarios más bajos de EEUU. Teniendo en cuenta que los estadounidenses son de los que tienen los salarios más bajos de entre los bajos este es un dato relevante de nuestra situación. La pobreza relativa (que es la mitad de la renta media del país) es en España altísima, un 14% frente al 15,7% en EEUU (de los porcentajes más altos). La pobreza infantil en EEUU y en España son las más altas: 23,1% en EEUU y 17,1% en España. 

El hecho de que la pobreza sea tan elevada no sólo es debido a los salarios bajos. España y EEUU son los países con menos capacidad redistributiva. Son los que menos aportan a la reducción de la pobreza (10 puntos EEUU y 13 puntos España frente a los 25 de Francia y 23 de Alemania). Además son los que menos se gastan socialmente (22% España y 18% EEUU).


Yo no sé lo que piensan los españoles, como parece saberlo nuestro más alto mandatario, pero sí sé que la situación de los trabajadores con este gobierno ha empeorado considerablemente. Su reforma laboral tiene como objetivo la eufemística "flexibilidad del mercado de trabajo" pero en realidad consiste en reducir salarios (en el 2º trimestre de 2012 se bajaron un 8,5%) y despedir gente (850.000 empleos perdidos en 2012 de los que 400 mil son indefinidos), haciendo trabajar mucho más a los asalariados que tienen la “suerte” de continuar en la empresa. Sus políticas de austeridad están recortando el gasto público social y están avivando el fuego de la recesión al retraer el consumo con una caída record del 1,9%, la mayor de los dos últimos años y empujar a miles de ciudadanos al abismo trágico del desempleo crónico.

Según nos dicen desde las altas instancias, lo que se pretende con las medidas de este gobierno es aumentar la “competitividad” de la economía española y poder estimular las exportaciones que se supone sacarán a España de la crisis. Sin embargo, lo que ha ocurrido durante estos años de crisis es que las exportaciones españolas han ido aumentando a la vez que los salarios han iban bajando sin que ello haya repercutido en reavivar y estimular la economía debido a la escasa capacidad adquisitiva de la población.

Como veis estamos en un callejón sin salida, por lo menos para el trabajador, para el pobre (que cada vez hay más) y para el parado. Para los grupos poderosos está claro que no.