domingo, 13 de octubre de 2013

La estafa de la deuda pública


En 2018 se estima que la deuda pública española será un 110,6% del PIB. El año que viene gastaremos un 10,3% de nuestro presupuesto en pagar los intereses de la deuda. Esto quiere decir, por ejemplo, que en 2014 pagaremos 6 veces más por los intereses de la deuda que lo que nos gastemos en investigación. ¿No os parece una barbaridad? ¿Y si os digo que si un banco central hubiera prestado al estado español dinero en los últimos decenios al mismo interés que se lo ha prestado el BCE a los bancos privados, nuestra deuda ahora sería de sólo un 14% del PIB?

Sede del Banco Central Europeo en Franckfurt

La misión del Banco Central Europeo es imprimir dinero y con este dinero comprar deuda pública a los países europeos, de forma que si los intereses de sus bonos se disparan porque los Estados tienen dificultad para venderlos, el Banco Central entra y compra muchos bonos, con lo cual los intereses bajan. El Banco Central está ahí para defender a sus Estados frente a la especulación de los mercados financieros. En contra de lo que parece, los intereses de la deuda los decide un Banco Central, no los mercados financieros. Sin embargo, el BCE, se ha dedicado a prestar dinero a la banca privada, no a los estados y a un interés bajísimo (1%). Después, los bancos privados prestan el dinero a países como España a ¡un interés del 6% o el 7%!

La banca se forra con este método. Exprimen a los estados y cuando el exhausto país se va a morir, llega el BCE y en ese momento le compra la deuda, no antes. Así, reanimando al moribundo se puede seguir rapiñando sus recursos una y otra vez. La explicación que da el BCE es que así facilitan que los bancos den créditos a las empresas y a las familias, pero la realidad es que los bancos prefieren otras inversiones más rentables, como por ejemplo precisamente comprar deuda a los estados a intereses altísimos, en vez de prestar el dinero a la gente. Los bancos nunca tienen buena voluntad. Siempre quieren aumentar sus ganancias. Su poder es tan grande y han inculcado tanto como ideología el dogma neoliberal que nadie ha cuestionado esta práctica claramente abusiva, usurera y condenable.  

Miembros del consejo de gobierno del BCE

Si el BCE hubiera prestado el dinero al Estado español al 1%, en lugar de éste tener que pedirlo a la banca privada al 6%, el estado hubiera ahorrado muchísimo dinero. No hubiera aparecido el problema de la deuda pública y no se hubiera tenido la excusa para hacer los recortes de gasto a los que nos tienen tan acostumbrados. Un dato ilustrativo: el año que viene pagaremos en intereses de la deuda seis veces más de lo que dedicamos en el presupuesto a investigación. 

Es decir, los ricos compran bonos a través de los bancos y nosotros estamos pagando con los impuestos y los recortes sus beneficios a través de lo que el Estado les debe al haber comprado deuda pública a unos intereses exacerbados.

Esta situación se repite a nivel de países en Europa. Los del sur pagan unos intereses altísimos a los bancos del norte que han invertido muchos millones en comprar deuda precisamente a los países del sur. Los bancos alemanes han invertido en deuda del sur 200.000 millones de euros. De ahí su interés obsesivo en las políticas de recorte del gasto. ¡A ver si no les vamos a poder devolver el dinero! Y de ahí que aprobara el Parlamento Alemán la concesión de 100.000 millones de euros por parte de la Unión Europea a España para “salvar sus bancos”. Ellos no esconden sus intenciones: economistas del gobierno alemán reconocieron que estos millones en realidad eran para salvar a los bancos alemanes asegurándose que España pudiera pagar su deuda tanto pública como privada.
Parlamento Alemán

 Como podéis ver, estamos siendo sometidos a una escandalosa estafa en la que los sacrificios de la mayoría reflejados en el desmantelamiento del estado del bienestar sirven para que un sector extremadamente minoritario y millonario obtenga ingentes beneficios en un sistema diseñado por los bancos, basado en la compra de deuda pública a unos intereses de usura y casi nadie lo denuncia ni se hace nada por cambiarlo.