viernes, 16 de marzo de 2012

El 29 me apunto a la huelga

El día 29 de Marzo hay convocada una huelga general. CCOO y UGT van con el lema: “Quieren acabar con todo, con los derechos laborales y sociales”, CGT va con el suyo: “Contra la Reforma Laboral y el Pacto Social” y CNT también lleva su pancarta:”Derogación de la Reforma Laboral: los derechos no se negocian, se defienden y conquistan”.


Mientras que los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, exponen que se han agotado todas las vías de negociación y nos invitan a unirnos a la huelga para protestar por la violación de los derechos y logros de los trabajadores que supone la reforma laboral del actual gobierno, CGT y CNT,  van más allá: la CGT dice que su objetivo no es negociar la reforma laboral, sino derogarla junto al resto de medidas económicas y "antisociales" tomadas por este gobierno y la CNT además de la derogación de la reforma rechaza el Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva alcanzado por CCOO y UGT y la CEOE el pasado mes de febrero, además de las enmiendas presentadas por estos sindicatos al trámite parlamentario de la reforma. La CNT dice convocar la huelga contra los recortes y la política llevada a cabo por el PP ”que hace que los trabajadores paguen la crisis de la banca y la patronal”.

Al margen de las diferencias entre los sindicatos mayoritarios y los minoritarios, con mayor presencia en la negociación colectiva, protagonismo en las subvenciones y moderación de los primeros frente a la radicalidad y marginalidad de los segundos, todos nos invitan a que el día 29, ejerciendo nuestro derecho, hagamos huelga.


¿Qué hacemos? Los trabajadores empezamos a sopesar la cuestión: si voy a la huelga me quitan un día de sueldo y no está el tema como para reducir ingresos. Además, esto me deja marcado en la empresa como subversivo y contestatario y lo mismo entro en alguna lista negra de futuros despedidos… y encima con esta reforma me echan fijo. ¡Si a mi jefe casi le sale rentable que la haga porque deja de pagarme el día!.. y siempre hay esquiroles que harán mi trabajo. Incluso ni se va a notar que he faltado, van a pensar que pueden prescindir de mí. Además, ¿qué han hecho los sindicatos por mí?: siempre se están repartiendo el pastel de las subvenciones con los empresarios y han firmado un montón de cosas que me perjudican. ¡Bah! No me representan…  

Seguimos dándole vueltas: el PP nos ha prometido que van a crear empleo con esta reforma, que es justa y necesaria (es nuestro deber y salvación… lo siento no he podido evitarlo), si ya se están viendo los brotes verdes, sólo hay que tener un poco de paciencia: los inversores recuperarán la confianza y aportarán capital, los bancos darán créditos a las empresas y a los particulares. Han dicho que este año y el siguiente no se verán resultados palpables pero que en cuanto remonte la economía…  

Si es que tienen razón: ¿qué es preferible? ¿el paro o cobrar menos y con peores condiciones? Pero si el PSOE hizo lo mismo. Si es que no hay otra solución. O nos apretamos el cinturón y flexibilizamos el mercado de trabajo o nos espera lo de Grecia o quizá cosas peores. Europa nos dice que vamos por el buen camino.

A continuación leemos el panfleto que nos ha pasado el comité de empresa sobre la huelga y pensamos: estos son unos exagerados y están resentidos porque les han rebajado las subvenciones. Además, ellos tienen el puesto seguro. ¡Que les den!

Como podéis ver, tenemos mil excusas para no ir a la huelga, pero creo que en el fondo lo que subyace en todas ellas es un miedo atroz a perder nuestra comodidad, nuestro status, la vida balsámica en la que nos movemos. Los que tenemos la suerte de tener trabajo nos hemos acostumbrado a la rutina, a nuestras cañas los domingos, de vez en cuando salir a cenar, el móvil con internet, la despensa llena, los niños con sus maquinitas, las vacaciones en la playa, el partidito de los domingos. La verdad es que no vivimos mal ¿no?

Ahora, yo os pregunto: ¿Cómo creéis que hemos llegado a estar donde estamos?¿Con la inseguridad en el trabajo?¿Con contratos con periodos de prueba de un año?¿Con ERES  fácilmente justificables por pérdidas previstas?¿Con el empeoramiento de nuestras condiciones de trabajo en aras de una flexibilidad que sólo nos perjudica?¿Rompiendo los convenios y sustituyéndolos por acuerdos que sólo van a beneficiar a una parte? ¿Hemos llegado a donde estamos quedándonos en casa sin luchar?

Entiendo que no se haga huelga por miedo, pero que esta reforma del PP ya iniciada por el PSOE perjudica a los trabajadores y constituye una tendencia clara hacia la fórmula del despido libre no lo puede negar nadie. Hay otras alternativas para salir de la crisis basadas en el aumento de ingresos a través de la persecución del fraude a alto nivel y luchando de verdad contra la economía sumergida y contra la corrupción. La alternativa del PP está basada únicamente en reducción del déficit vía recortes, muchas veces en partidas que deberían ser intocables y en favorecer a los empresarios y a los bancos para que vuelvan a repartir migajas que limen un poco las cifras del paro. Esperan a que el capital vuelva a invertir y así dinamizar la economía.

Consecuencias: los trabajadores ven mancillados muchos de sus logros, la inseguridad laboral campea a sus anchas, el consumo se retrae y las empresas cada vez van peor.

Hablamos con los amigos, nos cabreamos, ponemos a parir la reforma, los recortes y acumulamos sin parar amargura fruto de la impotencia por el deterioro de la situación que va en aumento. Yo no sé vosotros pero yo estoy harto y necesito decir ¡Basta! El día 29 no trabajaré y me daré un respiro de idealismo y esperanza que ya necesito después de tragar todo lo que hemos tragado.