miércoles, 1 de agosto de 2012

La mamandurria política

En cuestión de un par de días hemos tenido noticia de dos hechos que simbolizan a las claras cual es la visión que tienen nuestros políticos sobre sus cargos, la confusión entre la esfera pública y la privada y la consideración que deberían tener los dirigentes políticos una vez finalizada su labor. Por un lado la denuncia de los Ecologistas sobre las reiteradas ausencias de Felipe González, a la sazón Presidente del Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, de las reuniones de dicho órgano y la consecuente petición de dimisión. Por otro, las misivas enviadas por el Ministerio de Hacienda a un centenar de ex altos cargos con el objetivo de eliminar la duplicidad de retribuciones a cuenta del erario público. Esto me ha hecho acordarme de Esperanza Aguirre y sus mamandurrias. Sí, yo también creo, como la Presidenta de la Comunidad de Madrid, que hay que terminar con los subsidios -a los políticos retirados- las subvenciones -a los partidos políticos- y las mamandurrias -de los corruptos. Aunque me temo que ella no se refería a esto.

La mamandurria de la pensión indemnizatoria

El 13 de Julio el gobierno aprobó el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar laestabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad. En él, entre otras medidas non gratas, se regula “la incompatibilidad de pensiones indemnizatorias, prestaciones compensatorias y percepciones similares que perciben determinados ex altos cargos de carácter básico, con el objeto de que se perciba esta prestación sólo en el supuesto de que el ex alto cargo no realice ninguna otra actividad remunerada pública o privada.” No todo iba a ser malo ¿no? La primera cuestión que se nos plantea es como algo tan básico y tan lógico como el hecho de que alguien no cobre una, digamos, prestación al tiempo que recibe otra remuneración por una actividad no estaba regulado anteriormente. El caso es que desde el Ministerio se han puesto manos a la obra y gracias a esto nos hemos enterado de que hay un centenar de ex altos cargos públicos que se aprovechaban de dicha práctica.



Entre ellos son mayoría aquellos que además de cobrar su pensión indemnizatoria reciben un sueldo por parte de una empresa privada. Pero no son pocos, y esto es aún más sangrante, los que perciben, además de esta pensión, otro sueldo a cargo de las arcas públicas. Casos llamativos como José Luis Rodríguez Zapatero o María Teresa Fernández de la Vega que al 80% de lo que percibían como Presidente y Vicepresidenta del gobierno suman otros 80.000 euros como miembros del Consejo de Estado. Abundan los ex ministros o secretarios de Estado que ahora son diputados. Tendrán que decidir cual de las remuneraciones prefieren mantener. Lo dicho, que no hacía falta estar en crisis para controlar esto, llevan 30 años de retraso pero más vale tarde que nunca.

La mamandurria del Consejo de Estado

Caso peculiar es el del Consejo de Estado, órgano consultivo que emite informes de carácter no vinculante. Nos cuesta al año, nada más y nada menos, diez millones y medio de euros.



Está formado por un presidente con el mismo rango que un ministro y un sueldo de aproximadamente 77.000 euros. Hay ocho Consejeros permanentes que tienen que ser nombrados por el Gobierno con carácter ilimitado y cobran algo más de 70.000 euros. Igual retribución tienen los Consejeros natos o vitalicios. Solo tienen que solicitar formar parte del Consejo puesto que tienen derecho a ello por los cargos que ocupan o han ocupado como los ex presidentes de Gobierno. De ellos sólo José Luis Rodríguez Zapatero forma parte actualmente de este elenco. También hay diez Consejeros electivos nombrados "libremente" por el Gobierno mediante real decreto durante cuatro años renovables. Además hay 152 personas, funcionarios, trabajando en el Consejo de Estado. Más de ocho millones de euros en sueldos y más de dos en gasto corriente para un órgano consultivo. No está mal la mamandurria ¿no?

La mamandurria privada

No voy a profundizar, por no formar parte de estos casos exactamente y por haber escrito sobre ello en otra entrada (Gobierno S.L, Agencia de colocación), en el de aquellos que, después de formar parte del gobierno pasan, como por arte de magia, a ser expertos en alguna materia por lo que son nombrados ejecutivos, altos cargos o miembros de consejos de administración de grandes empresas. Cada uno es libre de trabajar en lo que quiera, pero a nadie se le escapa, viendo su formación y trayectoria profesional, que la mayoría no habrían llegado jamás a un puesto de tales características de no mediar la mano milagrosa del paso por un Consejo de Ministros o una consejería de Estado.

La mamandurria vitalicia

Afortunadamente, para el caso que nos ocupa, España es una democracia joven y no tenemos que soportar un exceso de ex presidentes (de estado o autonómicos) pululando por ahí, dando opiniones extemporáneas y, encima, cobrando sueldos vitalicios. Está asignación asciende, según los presupuestos de 2012, a 74.580 euros. Como hemos dicho, esta pensión vitalicia se puede ver aumentada por el hecho de pasar a formar parte del Consejo de Estado según la ley que modificó el propio Zapatero. Aznar fue el primero en hacerlo aunque abandonó, por iniciativa propia, viendo que la actividad privada era mucho más lucrativa, como veremos posteriormente. Entre las comunidades varía la fórmula elegida pudiendo ser sueldo vitalicio (País Vasco), órganos consultivos (Comunidad Valenciana), jubilación vitalicia proporcional al sueldo como presidente... complementado en algunos casos con chófer, escoltas o despachos. Como ven nuestros políticos son muy variables a la hora de otorgarse prebendas. Como curiosidad cabe mencionar que algunos ex presidentes de comunidades autónomas cobran más pensión que el de gobierno. Cosas del estado autonómico.

La mamandurria presidencial

Dejando de lado a Adolfo Suarez y Calvo Sotelo, que en paz descanse, puesto que eran otros tiempos, no quiero olvidarme de la mamandurria por excelencia, la mamandurria presidencial. Aunque cuantitativamente no nos suponga gran perjuicio cualitativa y moralmente sí es significativo. Digamos que es una mezcla de aprovechamiento entre lo público y lo privado, rallando el tráfico de influencias, a costa de la tarjeta de visita que les acredita como ex presidentes de gobierno. 

Felipe González, vayamos por orden cronológico, fue diputado desde 1977 hasta 2004. O sea que estuvo cobrando a cargo de nuestros impuestos durante veintisiete años. A mi me parece democráticamente insano, aunque no tendría nada que objetar, hay muchos casos así, si no fuera porque los últimos cuatro se caracterizaron por un absentismo casi total. Como ven sus ausencias del Consejo de Doñana no son nada nuevo. Su dejación de funciones coincidió con sus continuos viajes a América Latina para participar en seminarios y conferencias, cobrando unos 30.000 mil euros por cada una, y sus reuniones con personajes de la alta política regional o del mundo de los negocios como el magnate Carlos Slim. O sea que mientras cobraba un generoso sueldo como diputado sin siquiera hacer acto de presencia en el Congreso aprovechaba para lucrarse gracias a sus contactos obtenidos mientras era Presidente de Gobierno. De hecho, en 2001 fundó la empresa Ialcon, de “asesoramiento empresarial”, con beneficios superiores al millón y medio de euros. Desde 2010 Gas Natural Fenosa le paga 126.500 euros anuales por asistir a once reuniones como asesor independiente. 



Al menos Aznar tuvo el detalle de retirarse de la vida política activa tras las elecciones de 2004. Tuvo claro que el beneficio estaba en la esfera de la empresa privada. Desde 2006 lleva percibiendo cerca de 170.000 euros anuales como consejero de News Corporation, empresa de Rupert Murdoch, y otras retribuciones como “profesor” en la Universidad de Georgetown (EE UU) y el Instituto Tecnológico de Monterrey (México). Recibió 600.000 euros por publicar tres libros para Planeta. Por supuesto, también imparte conferencias con un caché similar al de González. Como no podía ser menos, poco después de que este fichara por Gas Natural Aznar hizo lo propio por Endesa. Eso sí, se ve que negoció mejor, puesto que se embolsa alrededor de 200.000 euros al año. También fundó una empresa, Famaztella, creada junto a Ana Botella, con una facturación anual cercana al medio millón de euros.

Quien hubiera dicho que los dos grandes rivales de nuestra democracia iban a tener tanto en común. No se olviden de que a estos ingresos hay que sumarle el de la asignación vitalicia como ex presidentes. Si esta no es la mayor de las mamandurrias, que venga Dios y lo vea.

Decía Benjamin Franklin que "El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro". Se le olvidó el camino más rápido: la política.

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