domingo, 19 de agosto de 2012

Los cómplices del PP

El vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, ha dicho que su partido pondrá en marcha a partir de septiembre una campaña explicativa al "máximo nivel" entre los sectores y organizaciones afectados por las reformas del Gobierno, incluidos los sindicatos, a los que les detallará sus contenidos y pedirá su "complicidad". Parece ser que el partido del gobierno piensa que no hemos entendido bien sus medidas y que por eso no las apoyamos ni nos hacemos cómplices de las mismas. Su paternalismo  me enternece; su cariño, con el que intenta acercarse al pueblo idiotizado y sin capacidad de comprensión para hacernos ver la luz, me llena de gozo.

La actitud del PP sólo puede responder a dos motivaciones que causan estupefacción y preocupación: o han perdido la cabeza como Don Quijote y ven gigantes donde hay molinos o se han caído en la marmita donde se cocía el elixir de la prepotencia y del cinismo. También se podría dar una mezcla de las dos configurando un cuadro clínico digno de estudio.

Señor Floriano, todo lo que están ustedes haciendo lo entendemos perfectamente. Quizás lo que haya sea saturación de explicaciones: ruedas de prensa de los responsables del gobierno, estudios y análisis de los medios de comunicación, opiniones vertidas en las redes sociales, boletines oficiales, blogs de opinión, debates… Lo que ustedes no entienden o no quieren entender es que hay un gran número de personas que no están de acuerdo con las actuaciones del gobierno y que creen que la salida de la crisis puede realizarse de otra forma. Es más, incluso no está de acuerdo con lo que ustedes consideran que es salir de la crisis.

Salir de la crisis no es sólo que la prima de riesgo y que los intereses de la deuda bajen. Salir de la crisis no es sólo que la bolsa suba. Sobre todo si para ello ustedes se dedican a contener el déficit de manera enfermiza cumpliendo órdenes, recortando de lo que nunca debieron recortar para no destruir el bienestar de su pueblo. Ese al que ahora, con desfachatez, le piden complicidad para que apoye las medidas que ustedes mismos han tildado de impopulares y que se han hartado de decir que eran justas y necesarias.

Los trabajadores a los que se les baja el sueldo y se les suben los impuestos, los que engrosan las listas de los ERES, los que son despedidos con indemnizaciones de 20 días por año trabajado cuando antes de estar ustedes recibirían 45, los parados que ahora cobran menos prestación y que no encontrarán trabajo en mucho tiempo, las familias con todos sus miembros en paro, los autónomos y las PYMES que ven cómo se les suben los impuestos, las empresas que ven cómo se reducen sus ingresos por la subida del IVA y la consecuente disminución del consumo, los jubilados que ahora tienen que pagar los medicamentos por los que antes no pagaban, los familiares de dependientes que tienen que esperar un año para que se les reconozca los derechos, los dependientes moderados que ya no recibirán ayuda, los inmigrantes irregulares a los que se les niega la asistencia médica, los engañados por los bancos a los que se rescata con nuestro dinero, los trabajadores públicos cuya seguridad laboral pende de un hilo gracias a sus reajustes y desmantelamiento de empresas públicas, los alumnos de la escuela pública con menos profesores y menos medios, los universitarios que ahora tienen que pagar mucho más por sus tasas, los sindicatos a los que se les ha denigrado hasta límites insospechados, todos nosotros entendemos perfectamente sus medidas y sus contenidos. Los sufrimos día a día. Pero nunca les diremos que están bien y mucho menos nos haremos cómplices de este ultraje a los derechos sociales y laborales que ustedes están cometiendo.

No busquen más cómplices, si ya los tienen en la iglesia católica y en la monarquía que siguen siendo unos privilegiados presupuestarios, en las grandes fortunas y en las grandes empresas que se aprovechan de un sistema fiscal extremadamente beneficioso para ellas y de un mecanismo de persecución del fraude demasiado relajado, en los bancos, que hagan lo que hagan, siempre estarán protegidos y en los especuladores que se están forrando gracias a esta crisis que ustedes acrecientan. Ya son bastantes. A nosotros dejennos en paz esperando ansiosamente la celebración de nuevas elecciones para echarles del poder en agradecimiento a sus políticas   antisociales e insolidarias.    

  
Entrada relacionada:

Alternativas al recorte de lo esencial