domingo, 30 de septiembre de 2012

Vuelta a las andadas en RTVE: Manipulación y censura en la cadena pública


En abril de 2012 el gobierno del Partido Popular mediante real decreto-ley, procedimiento que se utiliza cuando hay motivos “de extraordinaria y urgente necesidad”, hizo innecesaria la mayoría de dos tercios del congreso para designar al Presidente de Radio Televisión Española y para decidir quien forma parte de su Consejo de Administración. Con ello, en la práctica, el gobierno de turno podrá elegir a quien le dé la gana como director de la cadena pública sin tener que “negociar” en el Parlamento. La independencia, imparcialidad y pluralidad del Ente Público ha dejado de existir y éste se ha convertido en una herramienta propagandística y de manipulación en beneficio del partido gobernante.

Leopoldo González-Echenique, Presidente de RTVE

Este decreto modifica la ley de RTVE del ex presidente Zapatero que “forzaba”, en la práctica, a pactar sus puestos de dirección y gestión. Además, reduce el número de consejeros, expulsando del mismo a los representantes de los sindicatos. El PSOE llegó incluso a presentar ante el Tribunal Constitucional (TC) un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto-ley. 

Nadie puede negar que el medio público ha servido durante la democracia como instrumento de manipulación y propaganda en beneficio del partido que ostentara el poder, ya fuera UCD, CDS, el felipismo o el aznarismo. Ahora, después del paréntesis protagonizado por el gobierno de Rodríguez Zapatero volvemos a las andadas. No pretendo ahora entrar en el debate de si es conveniente que los políticos dirijan las empresas públicas sin tener ni idea del funcionamiento y misión de las mismas. De hecho, los políticos se rifan los ministerios y llevan dirigiéndolos durante toda su historia. Lo que pretendo es señalar lo deleznable y antidemocrático que es utilizar los medios de comunicación para satisfacer intereses partidistas.

El presidente de RTVE elegido por el gobierno del PP es Leopoldo González-Echenique. Al día siguiente de jurar el cargo nombró como director de informativos de TVE a Julio Somoano. Al frente de RNE puso a Manuel Ventero y como director general corporativo a José Teófilo García. Los vocales del Consejo de Administración pasaron de 11 a 9: cinco del PP, uno de CIU, uno del PSOE y uno de IU. Ningún sindicalista.

González Echenique ostentó altos cargos en la Administración durante la etapa de José María Aznar y fue asesor de Rodrigo Rato. Ventero, también durante el gobierno de Aznar, fue director de RNE de Andalucía y en 2000 fue nombrado director de informativos de la cadena pública, cargo que ocupó hasta el trágico mayo de 2004.

Julio Somoano era el responsable del Telenoticias 1 de Telemadrid, cadena acusada por sus propios trabajadores de manipulación. El tema de la manipulación informativa lo conoce al dedillo. Escribió una tesis en 2005 titulada "Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales". En ella exponía un catálogo de sugerencias para que Rajoy conquistara el poder en 2008. En el exiguo trabajo de 40 folios, recomendaba al PP desmarcarse de los temas que sacaran a la luz su posición ideológica radical como la crítica al nacionalismo, la condena del matrimonio homosexual o insistir en la teoría de la conspiración del 11-M. Sugirió que Aznar desapareciera de los medios de comunicación e incluso planteó utilizar las series de televisión para lanzar mensajes ideológicos.

Julio Somoano, nuevo director de informativos
La purga no se ha hecho esperar. Aparte del antecesor de Somoano, Fran Llorente, otros han ido cayendo: Ana Pastor de los desayunos de TVE; Alicia G. Montano, directora de Informe Semanal; Xabier Fortes, responsable de La Noche en 24 horas y Josefa Rodríguez, editora del Telediario-1. En RNE más de lo mismo: Juan Ramón Lucas, director del programa matinal de Radio1, y Toni garrido, responsable del magacín vespertino. 

Los hombres del PP ya piensan convertir Canal 24 Horas en una rueda informativa pura y dura sin debates. En las tertulias políticas ya han comenzado a mover hilos. Por ejemplo, poniendo como tertuliana en los Desayunos de TVE a Edurne Uriarte, columnista de ABC, asidua de Intereconomía y de la COPE y, aquí viene lo bueno, esposa del Ministro de Educación Wert. En contraposición, han expulsado a los invitados izquierdistas Fernando Berlín y Jesús Maraña. Esto es abogar por la imparcialidad y el espíritu crítico.

La entrevista realizada por varios periodistas al presidente Rajoy en TVE a principios de septiembre para lo único que sirvió es para confirmar algo que ya sabíamos: que Rajoy es gallego. El presidente esquivó como pudo las preguntas poco afiladas de demasiados periodistas y nos dejó como estábamos al principio. Era de lo que se trataba, de hacer el paripé y no soltar prenda.



El candidato del PP a la presidencia de la Xunta de Galicia, el señor Feijoo, últimamente aparece más en TVE que Hugo Chávez en la televisión venezolana. Un ejemplo: Marta Jaumandreu en el informativo del lunes por la noche anunció con gran publicidad y personalizando el logro de que Núñez Feijoo había conseguido un contrato para construir dos buques en los astilleros de Ferrol y Vigo. Buen empujoncito en el camino a la presidencia.

Lo mismo ocurre con el tema de la corrupción: después de hacerle el favor a Feijoo, Jaumandreu hizo alusión a la negativa a dimitir del alcalde socialista de Orense, imputado en el caso Pokemon. Feijoo también apareció en la tele pidiendo la dimisión del supuesto corrupto. Del alcalde de Boiquexón implicado también en la trama, se ‘olvidaron’ de decir que es del PP. Por cierto, el alcalde de Ourense dimitió poco después.

Uno de los “trending topic” de la cadena es el caso de los ERES de Andalucía mientras que los imputados de la trama Gürtel han comprobado que las cámaras de la televisión pública han desaparecido de sus vidas cuando van a declarar a los juzgados.

El día 22 de septiembre Informe Semanal emitió un reportaje sobre la ex presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre. El programa era un ejemplo de ausencia total de imparcialidad en el que fueron desfilando elogios y reconocimientos hacia una figura que ha sido una de las personalidades más polémicas de la historia de la política española.

Os he citado unos cuantos ejemplos que reflejan la nueva tendencia de la televisión pública. Echenique estuvo el día 25 de septiembre en el Congreso y dijo que él no recibía órdenes de Génova. Ese mismo día por la tarde el Canal 24 horas quitó de repente la minipantalla en la que se veía en directo la protesta de las inmediaciones del Congreso. Además, como estaba claro que era la noticia de apertura de todos los informativos de la tarde y no estaban dispuestos a darle cobertura disimularon cortando las noticias y se pusieron a emitir un programa con reportaje pro-taurino incluido. Parece ser que los responsables de informativos recibieron una llamada de Moncloa “con un cabreo monumental y exigiendo que se dejara de informar de las protestas”. De vergüenza. 

Por si alguien se perdió lo que ocurrió la noche del 25S gracias a TVE os ilustro con algunas fotos:

  





Más manipulación

1) Después de escribir este post uno se va encontrando con otros casos de manipulación informativa llevados a cabo por la Televisión Pública. Intentaré estar atento y hacerme eco de ellos para que sean divulgados. De momento os remito este link al blog de Diego Álvarez que el 30 de Septiembre hizo un análisis exhaustivo de un reportaje emitido por TVE en Informe Semanal sobre los presupuestos elaborados por el gobierno para 2013:

 

Nueva Actualización a 24 de Noviembre de 2012:

 
2) El órgano de representación de los trabajadores de la información denuncia que "varios profesionales" del programa 'Informe Semanal' "han sido advertidos o expulsados del programa tras ejercer su derecho a retirar la firma de algunos reportajes en los que la Dirección ha impuesto una línea editorial" contrarias a la objetividad y pluralidad a la que debe someterse la cadena pública.
 
Más información al respecto en: