No diga Eurovegas, diga Euromacao
Nos asomamos hoy a los periódicos y encontramos, de nuevo, a la troupe del mangante Sheldon Adelson, uy, perdón, el magnate, en que estaría yo pensando, examinando la candidatura de Madrid y Barcelona a su hiper-mega-complejo-turístico-ludopático-empresarial. Al igual que esos representantes de jugadores de futbol que filtran el interés de varios equipos por su cliente para mejorar las ofertas así anda el equipo de Adelson evaluando las miserias de los candidatos a ver quien se arrastra más por el fango, mejora las condiciones económicas y deroga más leyes. Que quieren que les diga, una cosa es que venga un millonario a pedirte matrimonio y te lo plantees y otra muy distinta esta obscena carrera, vendiendo cuerpo y alma, por hacerse con sus favores.