Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Wert

Las balas de fogueo de la nueva ley de enseñanza

Imagen
El anteproyecto de ley orgánica para la mejora de la calidad educativa presentado por el ministro Wert ya desde la exposición de motivos inicial comienza a dar señales de despropósito. En el texto se afirma que “todos los alumnos tienen un sueño”. No sé si será un error tipográfico en el que se les ha colado el indeterminado "un" y en realidad se pretende constatar el estado onírico en el que se encuentran muchos de nuestros alumnos enfrentados a un sistema educativo todavía estancado en costumbres y directrices pedagógicas propias de otros tiempos y que llegan a la ESO ya hastiados y con la motivación por los suelos. Un sistema en el que la educación es sinónimo de fábrica de montaje en la que se rellenan los cerebros de nuestros hijos con datos y más datos para ver si con la saturación no se convierten en personas críticas y libres sino en presas del aburrimiento y del control. Así dejarán en paz a los políticos confabulados con el poder económico y se dedicarán a lo que ...

El sueño educativo: un pacto de Estado por el futuro de nuestros hijos

Imagen
Como todos ustedes sabrán, o deberían saber, el viernes pasado el Consejo de Ministros aprobó el germen de lo que será la séptima reforma educativa de nuestra democracia. Para ser más precisos el Consejo de Ministros se hace eco del Informe del ministro de Educación, Cultura y Deporte sobre el Anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa , que modificará la Ley Orgánica de Educación de 2006. Como es lógico, a falta del trámite parlamentario preceptivo en que recibirá su forma definitiva, en el borrador del anteproyecto hay aspectos positivos, otros negativos y otros que me dejan frío. Naturalmente no soy experto en la materia más de allá de tener dos criaturas iniciando su andadura escolar. Es decir, no soy experto pero sí parte interesada. J. Idrizi para ©UNESCO

Wertgüenza o dimisión

Imagen
De todos es sabido que los partidos políticos reparten las carteras ministeriales, cuando llegan al gobierno, como el que cambia cromos con los amigos. En la mayoría de los casos los que acceden a dicho puesto no acumulan méritos ni experiencia en la materia sobre la que van a gobernar y en ocasiones su nombramiento responde más a una cuestión de cupos: corrientes dentro del partido; regiones o comunidades autónomas; sexo, me refiero, por supuesto, a varón o mujer, no me entiendan mal. El culmen de esta situación se da cuando, sin rubor alguno, van pasando de una cartera a otra como el que hace trasbordos en el metro: de Administraciones Públicas a Educación y Cultura, de aquí a Ministro de la Presidencia y de esta a Interior, por poner un ejemplo. Digamos que asumimos que al fin y al cabo la responsabilidad es del conjunto del gobierno y los conocimientos, por así decir, residen en los cargos más técnicos. Entonces ¿que nos queda?, nos queda su labor de comunicación y de coordinaci...