La cumbre de la UE de la pasada noche ha puesto de manifiesto varias cosas. Para comenzar, han vencido las tesis de Angela Merkel, más preocupada por el balance contable y la estabilidad presupuestaria que por la salida de la crisis real, la de los ciudadanos por así decir. Por otra parte, con las medidas que a continuación detallaremos se da una imagen al resto del mundo y, sobre todo, eso que llaman los mercados, de un verdadero gobierno europeo, al menos a nivel económico. Algo que redunda, aún más, en esa estabilidad que mencionábamos al principio. En lo que a nosotros respecta, más allá de la situación real, contante y sonante, de nuestra economía, lo que se proyecta es desconfianza en nuestro sistema financiero.