Campo digno, precios dignos
Hace tiempo hablamos de las presiones e imposiciones que reciben nuestros agricultores y ganaderos por parte de las grandes superficies de distribución de alimentos para vender sus productos a bajos precios. En febrero de este año se llegaron a dar casos de diferencias descomunales entre los precios de origen y destino : el precio del repollo y de la zanahoria se multiplicó por 7, el del limón por 9, el de la patata por 10 y el de la cebolla llegó a pagarlo el consumidor 20 veces más caro del precio al que lo vendió el agricultor. Esta es una de las causas principales por las que la renta agraria ha disminuido en un 27,3% desde 2003. Como os imaginaréis, los gobiernos en los que depositamos nuestra confianza para que solucione este y otros problemas están trabajando duramente en ello. ¿Qué están haciendo al respecto?