miércoles, 11 de enero de 2012

La Gran Estafa


El Gobierno del PP aprobará hoy miércoles en el Congreso de los Diputados el primer paquete de medidas de ajuste económico dirigido a reducir el déficit público, que prevé el aumento del IRPF y del IBI durante dos años y un recorte del gasto en 8.900 millones de euros. El real decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros hace doce días será convalidado hoy gracias al rodillo de su mayoría absoluta.


El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha calculado que, entre la desviación de dos puntos sobre lo previsto (8%) añadido a previsibles desvíos en los próximos meses, la suma total del ajuste para este año alcanzará entre 37.000 y 40.000 millones de euros.

Esta obsesión por la tijera y el exprimidor es producto del chantaje de los mercados, es decir, de la banca y de los especuladores, a los gobiernos sin coraje y sin ideas y en los que suelen abundar los corruptos y los cantamañanas. Son los gobiernos que siguen la máxima de Groucho Marx: “Estos son mis principios, pero si no les gustan me busco otros”, los gobiernos que mienten en las campañas electorales para conseguir votos y después cuando gobiernan hacen lo contrario de lo que habían dicho que iban a hacer, o los que se callan lo que no es rentable electoralmente y que después llevan a cabo inexorablemente.

Señores del Gobierno y de la oposición, les daré unas ideas para sacar el dinero que necesitan para cumplir con el “amo” y no fastidiar al de siempre.

El secretario general del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), José María Mollinedo, ha asegurado que si se redujera a la mitad la economía sumergida, se recaudarían unos 38.500 millones. Según Mollinedo esto se podría conseguir definiendo de nuevo las competencias para lograrlo, aumentando responsabilidades y centrando el foco de la investigación en las grandes empresas en vez de en los pequeños contribuyentes. Vayan tomando nota.

La Iglesia católica va a continuar recibiendo unos 10.000 millones de euros al año entre subvenciones directas, donaciones económicas, cesiones de terrenos y exenciones de impuestos como el IBI, que es, precisamente, uno de los que ha incrementado el Ejecutivo del Partido Popular. Para evitar esta sangría se podría modificar la Ley de Libertad Religiosa suprimiendo los privilegios eclesiásticos y proclamando como se empezó a redactar la "neutralidad religiosa del Estado" para evitar que cualquier acción de las administraciones públicas pueda interpretarse como un apoyo hacia una u otra confesión religiosa.

Se podrían obtener por ejemplo, 2.948 millones gravando una tasa de actividades financieras, aumentando los impuestos de los superbeneficios de los banqueros, 2.552 millones manteniendo el impuesto de sucesiones, 862 millones modificando el importe de las multas dependiendo de los ingresos del sancionado, tal como ha hecho Finlandia y 643 millones creando nuevos tramos de IRPF para las rentas superiores que se han beneficiado de la reducción de impuestos en los últimos quince años.

Creo que ya llevamos de sobra una cantidad de millones ahorrados y recaudados para afrontar el ajuste de este año. Pero no os hagáis ilusiones: a los poderosos los dejarán tranquilos. De lo que se trata es de engañar y desplumar a los pobres para dárselo a los ricos. Como Robin Hood, pero al revés.