viernes, 27 de enero de 2012

España está en Paro

Cristobal Montoro adelantaba ayer que la cifra de personas en situación de desempleo llegaría a los cinco millones cuatro cientos mil al cierre del año 2011. Finalmente no ha llegado a tanto pero casi. Se ha quedado en 5.273.600 personas. Como supongo que el ministro en realidad ya tenía las cifras encima de su mesa quiso aumentar el número para que, a la hora de la verdad, nos pareciera un poco menos. Es como cuando nos dan el presupuesto en el taller, siempre te dicen más de lo real para que luego no te lleves sorpresas y, si te la llevas, parezca positiva. El caso es que no se alcanzaba un cifra de paro tan alta en España desde el primer trimestre de 1995. Entonces llegó al 23,49 por cien siendo ahora del 22,85.

No me voy a entretener más en las últimas cifras que pueden ser consultadas en cualquier diario. Es más, por si son un poco masoquistas aquí les dejo el enlace a la publicación del Instituto Nacional de Estadística que, como supongo ya sabrán, es el encargado de elaborar y publicar la Encuesta de Población Activa.

La duda que me surge, imagino que no soy el único, es porqué en España el desempleo alcanza cotas más altas que en el resto de países europeos. De hecho, según el último informe de Eurostat, nuestra cifra de paro era la más alta de la Unión Europea y duplicaba la media tanto de la Unión de los 17 como de los 27. Es más, según hemos visto en los últimos años de crisis, las más altas cifras de paro de algunos de estos países en los peores momentos de recesión apenas eran superiores a nuestras mejores cifras en periodos de bonanza económica. 


Y si con estas cifras aún no están convencidos de que somos una anomalía en cuanto al paro se refiere, bueno, también en otras cosas, vamos a ampliar horizontes más allá de la UE. Revisemos los datos que publica anualmente la CIA en The world factbook, que viene a ser algo así como el libro de los hechos del mundo. Aunque las cifras no son del todo fiables, puesto que de muchos países no hay estadísticas oficiales o están obsoletas, es significativo el hecho de que en 2010 España ocupaba el puesto 166 en cuanto a porcentaje de desempleo a la altura de países como Mozambique, Guinea Ecuatorial o Cabo Verde, dicho esto con todos mis respetos. Por si alguien se lo pregunta, por detrás solo quedan 33 países.

Quizá lo primero que debemos aclarar es que, probablemente, la cifra real de parados sea mucho menor de la que marcan las estadísticas. Como indicábamos en la entrada sobre los minijobs y En la gran estafa, la economía sumergida es un factor determinante a la hora de falsear la estadística. Según un estudio de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), que entonces mencionábamos, entre 2006 y 2008 la cifra de personas trabajando en las profundidades de nuestra economía llegaba a cuatro millones. Y así debe continuar, de otra forma no se explica que no explotemos socialmente hablando. Tengan en cuenta que hay más de millón y medio de hogares con todos los miembros en paro.

Pero aun tomando en consideración estos datos la cuestión sigue siendo que en nuestro país el paro es un problema estructural y no estacional. A lo largo de los últimos 35 años, por ceñirnos a la democracia, ningún gobierno ha sabido dar con la tecla para cambiar esta tendencia. Para eso se necesitarían políticas valientes y creativas, encaminadas al largo plazo, que impulsaran un cambio en el modelo productivo. Un cambio que suponga sustituir el turismo y la construcción, sectores de bajo valor añadido, por la industria, la innovación y el desarrollo sostenible. Pero estamos hablando de un proceso de evolución a años vista. Y eso, señores, no nos engañemos, no te supone votos dentro de cuatro años. De ahí que todas las medidas que se toman son solo parches dirigidos a aliviar los síntomas en lugar de a curar la enfermedad.