miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Presidente Rajoy (I)

Hoy, lunes 21 de Noviembre de 2011, salgo a dar una vuelta por ahí y me pongo a observar.

Juan es encofrador, y lleva dos años y medio en paro. Le han dicho que este gobierno va a poner un IVA superreducido durante un tiempo (no le han dicho cuánto) para que la gente se anime a comprar pisos. Su antigua empresa ya no existe, dejaron la obra a medias porque no vendían un piso ni regalao. Con el IVA pequeñito alguien se anima a comprar algún piso en Torrevieja con unos ahorrillos que habían guardado y que llevaban tiempo que si ahora, que si no, a ver si nos quedamos en paro, a ver si esto va a peor… Con tantas dudas la mayoría de la gente esperará más para comprar o no comprará. 

A Juan se le ha acabado el subsidio y tiene dos hijos. De momento va tirando con alguna ñapa de vez en cuando, un par de casas que limpia su mujer (también en negro) y la ayuda de sus padres que tienen una pensión, de esas que dan risa, pero ya se sabe, cuando hay que apretarse… Por cierto, este nuevo gobierno, aplicará deducciones al ahorro y a la compra de vivienda habitual. Juan perdió su casa porque no podía pagar la hipoteca a 40 años que tan alegremente le concedió con una sonrisa el empleado del banco en los tiempos en que el banco prestaba dinero a diestro y siniestro. Aquellos tiempos en los que se estaba calentito dentro de la pompa que fueron hinchando los que han vuelto otra vez al poder, hasta que la burbuja explotó por los cuatro costados. 

Juan pasa por un cartel del partido que ha ganado las elecciones:”Únete al cambio” dice. En su entorno no hay nadie que le pueda financiar una empresa mediante capital riesgo, o capital semilla, o no tiene cerca un “business angel” (la verdad es que a Juan todas estas palabras le suenan a chino). Pedro, que le conoce de toda la vida tiene una cristalería que lleva con su hermano, pero si en tiempos de bonanza económica no le echó un cable, ahora que también las están pasando putas, ya les pueden dar 3.000, 6.000 o 50.000 euros, que no, que no van a contratar a nadie ni aunque se les caigan las manos de trabajar.

Los niños de Juan y los de Pedro van a un colegio público. Los cuatro junto con el niño de la Juanita son los “gringos” de la clase. Los colegios concertados de la zona ,sutilmente, han ido desviando año tras año la demanda de colegio de los niños de padres inmigrantes hacia el colegio de los hijos de Juan. Como hay niños que no conocen bien el castellano, el nivel de la clase no va como cabría esperar. Además, con los últimos recortes , los profesores que se han salvado del despido tienen más trabajo y a veces el profe de Mates tiene que dar Dibujo a los de sexto y el de Cono tiene que dar música a los de cuarto (menos mal que un año se compró la “Gran Enciclopedia de los Compositores” con CDs y todo y le quedan unas clases que ni pintadas). 

Eso sí, cuando se implante el bilingüismo en su cole (algún año será), Juanito y Pedrito podrán ir a la filmoteca de mayores y escuchar y entender a Brad Pitt o a Robert de Niro con sus voces originales. Bueno, todo esto si no abandonan antes el colegio y si no les da clases de inglés el profesor que ya da cono y música porque de la enciclopedia de inglés sólo se compró los dos primeros fascículos que venían con diccionario por 2,95 euros. Después el precio era de 9,95 por fascículo: ¡timadores! Si él hubiera sabido que iba a tener que dar inglés a lo mejor hubiera seguido la colección.