martes, 7 de febrero de 2012

Rusia y China, cómplices de la barbarie

El pasado sábado Rusia y China vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU la aprobación del proyecto de resolución para condenar el régimen sirio de Al Asad y exigir el cese de toda violencia. Es la segunda vez en cuatro meses que estos dos países vetan una resolución de condena al Gobierno sirio.       

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, este domingo calificó de "farsa" ambos vetos. "Trabajaremos para poner en evidencia a aquellos que siguen financiando al régimen y enviando armas que se usan contra sirios indefensos, incluidas mujeres y niños", dijo Clinton con disgusto en una clara alusión a Rusia. La secretaria de Estado añadió que EEUU impulsará nuevas sanciones y dificultará el uso de las armas contra los civiles.

Por su parte, el Consejo Nacional Sirio, opositor al régimen de Al Asad, dice que los vetos son una "licencia para matar".

En esto tienen razón tanto la señora Clinton como el CNS. En la noche del viernes al sábado el régimen sirio bombardeó la ciudad de Homs. Murieron más de 300 personas y resultaron heridas más de 1.300. El panorama era dantesco: cadáveres de niños y restos de cuerpos humanos desperdigados, familias enteras muertas bajo los escombros de los edificios destruidos y las fuerzas leales al régimen impidiendo la llegada de las ambulancias para trasladar a los heridos a los hospitales de la ciudad.

Tras 10 meses de revueltas llevamos más de 6000 muertos. No se libran ni los más inocentes. El conflicto se ha cobrado la vida de 384 niños y han sido detenidos al menos 380. El pasado viernes, la publicación de un informe de la organización de los derechos humanos 'Human Rights Watch' (HRW) revela que numerosos niños que, apenas alcanzan la edad de 13 años, están siendo objeto de rutinarias torturas a manos del ejército y de las fuerzas leales a Bashar Asad en Siria. A veces “son asesinados a tiros en sus casas y en las calles", ha indicado la ONG.

HRW acusa al gobierno sirio de haber "convertido las escuelas en lugares de detención y en bases militares". Asimismo, denuncia "la presencia de francotiradores en los colegios", aumentando así el riesgo de los más pequeños sirios.



La sangría de muertes del conflicto sigue derramándose: al menos 31 personas murieron el domingo, la mayoría en la provincia central de Homs, por las acciones represoras de las fuerzas del régimen y ayer mismo lunes han bombardeado violentamente con obuses la ciudad de Homs provocando al menos 60 muertos y decenas de heridos, según han informado militantes de la oposición.

Ante esta barbarie, ¿por qué siguen Rusia y China apoyando a Al-Assad? Rusia intenta expandir su influencia para constreñir la política de Estados Unidos. Para ello busca aliados clave en Oriente Medio: en este caso Siria e Irán. A éstos se le une China para abogar por “un nuevo orden de seguridad en Asia”. Es decir, se establece un pacto tácito para hacer la vista gorda ante los atropellos y tropelías que realicen estos países en pro de sus intereses, contra terceros países. Este grupo de países sienten malestar y temor ante el intervencionismo occidental.

Rusia firmó un acuerdo con Siria para volver a poner las bases navales soviéticas de Latakiye y Tartus bajo control ruso. Los diplomáticos franceses que negociaron con Rusia creen que lo que más teme Moscú es la pérdida de otro aliado en Oriente. Rusia ha vendido a Siria y a Irán grandes cantidades de armas, como misiles antitanque, y estas armas muchas veces acaban en manos de Hamás y Hizbolá.

La carrera nuclear de Irán ha sido sustentada por numerosos acuerdos y cooperaciones con Rusia.

Rusia ha sido también la mayor fuente de armas extranjeras de China desde 1990, incluso aunque esas ventas hayan bajado debido a los temores rusos sobre las intenciones chinas y la irritación por la piratería china y subsiguiente venta de armas en competición con Rusia en los mercados de terceros. De todas formas, todavía hay ventas de armas y transferencias de tecnología avanzada de Rusia a China.

Es normal que los EEUU no se encuentren muy cómodos en este contexto en el que una serie de países que no dudarían en aniquilarles a ellos y a Israel si pudieran, estén montando mercadillos de armas y compadreando en una zona tan conflictiva y tan difícil. De hecho, Obama está pidiendo incrementar la presión internacional y las sanciones contra Damasco.

Lo terrible, como siempre ha ocurrido en la historia de las hipócritas y deleznables relaciones internacionales, es ver el sufrimiento de miles de personas inocentes con la mala suerte de vivir en países gobernados por dictadores sin ningún tipo de pudor, ante la pasividad cómplice del resto del mundo, o lo que es peor, utilizados para servir a intereses totalmente ajenos a sus vidas.



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