jueves, 14 de junio de 2012

Los Rescatadores en Recortalandia

No sabía como titular esta entrada, la verdad, estaba dudando si hacer una alusión a la última entrega de Men in black, nada original por otra parte, pero finalmente me he decidido, a tenor de la visión idílica que nos intenta vender Rajoy, por la filmografía de Disney. Y qué más gráfico, para el propósito que nos ocupa, que la idea de los rescatadores, aquellos simpáticos ratoncitos, intentando sacarnos del foso de la crisis entre el maremágnum de recortes, austeridad y depresión, económica y moral, de este país antes llamado España y que bien podríamos llamar recortalandia. Sólo que a diferencia de la película en que intentaban ayudar a un águila perseguido por un cazador furtivo, en nuestro caso es al cazador al que intentan rescatar.


Rescate frente a recortes

Como todos ustedes saben, o deberían saber, nuestro gobierno, con Rajoy a la cabeza, ha lanzado un SOS a Europa, Merkel mediante, para sacar de la quiebra no a España, o al menos eso dicen, si no a nuestras entidades bancarias, con Bankia a la cabeza. A falta de los detalles definitivos, dicha ayuda ascendería a un máximo de 100.000.000.000 de euros, que se dice pronto, o sea, como dicen algunos, a 16.638.600.000.000 de las antiguas pesetas, como si hubiera otras que no sean las antiguas. Lo he puesto así, en número, por si alguno no se había dado cuenta de la magnitud de la cifra, que desde que entramos en el euro cualquier cantidad parece calderilla. 





La cuestión es que, desde 2008, según los compañeros de Gurusblog, las ayudas a la banca española ascienden a 168.000 millones de euros entre inyecciones, avales y capitalizaciones incluyendo los efectos de la nacionalización, que aún no se ha hecho efectiva económicamente, de Bankia. Por otro lado el importe de los recortes, vía reducción presupuestaria o decretos ley, asciende a más de 50.000 millones de euros desde 2010 hasta la fecha actual. Dicha reducción del gasto público, huelga decirlo, se ha hecho tanto a costa del sueldo de los funcionarios, las pensiones o el recorte de subvenciones en la era Zapatero como en el gasto de todos los ministerios en los presupuestos de 2012 a los que hubo que sumar, fechas después, el recorte de 10.000 millones de euros en sanidad y educación. Amén de subidas de impuestos por parte tanto de unos como de otros.

Y he ahí la cuestión, lo que todos se preguntan en la calle. ¿Por qué no, en lugar un rescate a los bancos, rescatan a los ciudadanos? ¿Por qué nos hacen sufrir penurias sin fin que, a todas luces, no lograrán sacarnos de la crisis si no, al contrario, caer en el estancamiento económico debido a la falta de inversión, de empleos y, por ende, de ingresos públicos? Es decir, ¿por qué no dejan que esos ricachones banqueros se hundan y asuman, como el resto de mortales, las consecuencias de sus actos y sus malas decisiones? ¿Por qué si no reparten los beneficios ahora hay que socializar las perdidas? Sí, ya se que expresado así suena un tanto simplón y demagógico pero solo quiero mostrar el sentir general. 

 ¿Rescate financiero vs quiebra bancaria? 

Pero ¿Cuáles serían las consecuencias de dejar caer a esos bancos víctimas de su propia codicia y mala gestión? Así, a bote pronto, se nos ocurre que si nuestro banco quiebra todos los que tenemos los ahorros en dicho banco, ya seamos empresas, ciudadanos e incluso Administraciones Públicas, nos quedamos sin dinero. Para que esto no suceda, o al menos en parte, están los Fondos de Garantía de Depósitos que en España teóricamente garantizan, como su propio nombre indica, hasta un máximo de 100.000 euros por depositante. Este fondo está financiado por la totalidad de establecimientos bancarios, cajas de ahorro y cooperativas de crédito. Es decir, que si uno de ellos quebrara, la deuda con los depositarios se cubriría con las aportaciones tanto de esa entidad como del resto de entidades. Es por esto que la caída de un banco no supondría un gran problema pero si es el sistema financiero en su conjunto el que está en apuros ya sería más complejo. Está claro que el caso de Bankia, con más de diez millones de clientes, podría circunscribirse a este último caso.

Aún así, el propio comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, ha declarado que "si los costes de liquidación son menores para los contribuyentes que el rescate y reestructuración de una institución, optamos por una liquidación". Es más, ha insinuado que los planes del gobierno pasan por liquidar una de las tres entidades nacionalizadas -Catalunya Caixa, Novagalicia o Banco de Valencia. Las críticas no se han hecho esperar, principalmente por la inquietud que siembran sus palabras, pero el fondo no debería caer en saco roto. ¿Por qué inyectar dinero en una entidad deficitaria si sería más barato liquidar sus bienes y hacer frente a las deudas con sus acreedores y depositarios?




El caso de Islandia es paradigmático, en lugar de inyectar miles de millones de euros en sus bancos, decidió que suspendieran pagos garantizando los depósitos exclusivamente a los ciudadanos islandeses. De inmediato la corona islandesa perdió un 58% de su valor, la inflación se disparó hasta el 19% y la economía se contrajo un 7%. Finalmente la economía se ha ido recuperando, en gran parte gracias a la ayuda exterior del FMI, Rusia y los países nórdicos y a su propia industria pesquera. La cuestión es que todos nos dicen que no podemos dejar caer a la banca y vaticinan el castigo de los mercados cual Casandras financieras. ¿No podemos? Creo que no podemos si queremos seguir manteniendo el mismo sistema que nos ha traído hasta aquí pero, ¿no hay otras alternativas?.

 ¿Qué piensan nuestros políticos?

A este respecto, desde este blog, hemos intentando pulsar la opinión de los grupos parlamentarios, poniéndonos en contacto vía mail con algunos de sus diputados, para conocer, de primera mano, su opinión sobre el rescate y las alternativas propuestas. Hemos de decir, con pesar aunque no con sorpresa, que solo han atendido a nuestro requerimiento desde un partido. Esté ha sido Iniciativa Per Catalunya, desde aquí queremos darles las gracias por su colaboración y la enhorabuena por la cercanía que han mostrado al respondernos. Es por esto que nos vamos a limitar a publicar su opinión sobre el asunto que nos atañe. Si en los próximos días recibiéramos alguna respuesta del resto de grupos gustosamente iremos actualizando esta entrada. 

ICV, a través de su portavoz, Laia Ortiz, ha denunciado el rescate como “un insulto a la ciudadanía, una carencia de respeto y una estafa en toda regla” y ha criticado al ejecutivo de Rajoy por “rescatar bancos con dinero público en lugar de rescatar personas”. Principalmente hacen hincapié en el hecho de “no explicar la verdad” y han pedido la comparecencia del vicepresidente económico del Gobierno, Luis de Guindos, a la comisión de investigación del Parlamento, puesto que “Nos parece del todo razonable que dé cuentas de qué consecuencias tiene el rescate sobre la ciudadanía y sobre las entidades financieras”. Para rematar Ortiz afirmaba que “No es sólo un engaño, España ha hecho el ridículo ante Europa: mientras decían una cosa, la UE explicaba otra” y que “Hoy de lo poco que sabemos del rescate es que recaerá sobre las arcas públicas, aumentará el déficit con el aval de los ciudadanos y encima hipotecarán la ciudadanía”. También denuncia “el oportunismo de CiU y del PP que desde el primer momento han insistido en decir que el principal problema de la deuda son los abusos del sector público cuando no es así”. 

Como ven, eso que antes llamábamos el sentir general también se traduce en un sentir político. La cuestión es si este clamor no solo ciudadano si no también parlamentario hará variar o no los planes del gobierno y los rescatadores harán nuestra vida más fácil o si, como es más probable, estos se limitarán a ayudar a los cazadores furtivos a costa del sudor de los ciudadanos de recortalandia. Yo, por desgracia, me inclino porque pasará lo segundo. ¿y usted?

Actualización a 20 de junio de 2012

Tal y como prometimos hoy incluimos la respuesta que a nuestro requerimiento nos ha dado otro de los grupos políticos presentes en nuestro parlamento: Unión Progreso y Democracia. Les felicitamos y agradecemos el detalle. Nos remiten a dos escritos de Alvaro Anchuelo, diputado y responsable de economía de UPyD. En ellos hace hincapié en lo que todos sabemos, que, se ponga como se ponga nuestro presidente del Gobierno, esto es un rescate y que “Ante la obcecación en negar la realidad del gobierno español, el FMI y el eurogrupo le han forzado a decir ya que va a pedir el rescate. Cuándo pides lo que necesitas y no puedes conseguir por otra vía, se puede llamar como se quiera, pero ES un rescate.” Como decimos principalmente hacen referencia a las “mentiras” sobre las bondades del rescate, con perdón, y sobre la falta de explicaciones. Más interesante es el diagnóstico del camino que nos ha llevado hasta aquí. “Durante años se han ocultado los agujeros en los balances de las Cajas por los malos préstamos inmobiliarios. Ahora salen a la luz, cuando el Estado no tiene recursos para hacerles frente.” En esta línea denuncian las políticas de los últimos años, tanto de Zapatero como las más recientes de Rajoy: “Es el resultado de decisiones equivocadas desde el inicio de la crisis. Se negó que existiese. Se dijo que sólo era en el extranjero. Que nuestro sistema financiero era el mejor del mundo. Que no habría recortes. Se gastó en planes E y bajadas del IRPF. El PSOE es responsable, pero también PP: Bancaja, la CAM, Cajamadrid, la Comunidad Valenciana, el retrasar los presupuestos hasta después de las elecciones andaluzas, la mala gestión de Bankia. Los problemas tienen unas raíces políticas e institucionales que se quieren ignorar, para no asumir responsabilidades. El PSOE y el PP, con la inestimable ayuda de sus socios nacionalistas, han gobernado las Comunidades, los ayuntamientos, el país, las Cajas… Han nombrado a los responsables de los organismos supervisores… ¡Algo habrán tenido que ver en todo esto! ¿No?” Más claro no se puede ser ¿verdad?

Si nos gustaría, eso sí, que además de las criticas que, más o menos, compartimos nuestros dirigentes y representantes nos aportaran soluciones alternativas.


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