miércoles, 27 de junio de 2012

No diga Eurovegas, diga Euromacao

Nos asomamos hoy a los periódicos y encontramos, de nuevo, a la troupe del mangante Sheldon Adelson, uy, perdón, el magnate, en que estaría yo pensando, examinando la candidatura de Madrid y Barcelona a su hiper-mega-complejo-turístico-ludopático-empresarial. Al igual que esos representantes de jugadores de futbol que filtran el interés de varios equipos por su cliente para mejorar las ofertas así anda el equipo de Adelson evaluando las miserias de los candidatos a ver quien se arrastra más por el fango, mejora las condiciones económicas y deroga más leyes. Que quieren que les diga, una cosa es que venga un millonario a pedirte matrimonio y te lo plantees y otra muy distinta esta obscena carrera, vendiendo cuerpo y alma, por hacerse con sus favores.


No vamos a ahondar en los cambios legales absolutamente inadmisibles que exige Sheldon Adelson, supongo que ya son de sobra conocidos por todos. No vamos a discutir las implicaciones morales y éticas que tiene un proyecto de esta índole puesto que cada uno tiene su conciencia, si la tiene, y sus principios y difícil es convencerle de algo opuesto a ellos.

Puesto que nuestros dirigentes hacen especial hincapié en los beneficios económicos será ahí donde libraremos la batalla. Lo primero que se me ocurre, sin necesidad de estudiar mucho, es que si el ahondamiento de la actual crisis tiene como culpable el modelo económico español basado en el turismo y la construcción no parece muy razonable pretender salir de ella, de la crisis, con más turismo y más construcción. Y eso es precisamente lo que nos ofrecen Artur Mas, Esperanza Aguirre, Ana Botella o cualquiera de los otros postulantes. Además hay que tener en cuenta que entre las peticiones de Adelson se encuentran beneficios fiscales, cambios en las leyes de inmigración y laborales así como de prevención de blanqueo de capitales. Por lo que parece dudoso que gran parte del dinero que mueva el complejo se quede en nuestro país.



Adelson en Alcorcon




Aún así les entiendo, la cortedad de miras de las que hacen gala nuestros representantes públicos no da para más. Les han puesto encima de la mesa grandes cifras tanto en inversión como en puestos de trabajo y se les han puesto los ojos como platos. Como digo es lo que tiene planificar el futuro de cuatro en cuatro años a ritmo de citas electorales.

Esta apuesta, nunca mejor dicho, tendría algún sentido, a pesar del resto de condicionantes en contra, si ese futuro que nos pintan fuera cierto. Nevada, en Estados Unidos, que como ustedes saben es donde se ubica el original Las Vegas, ha sido uno de los estados más golpeado por la crisis. En estos años de recesión ha perdido 170.000 puestos de trabajo, 120.000 de ellos en el sector inmobiliario, construcción, alimentos y bebidas y turismo alcanzando una tasa de desempleo superior al doce por ciento, la mayor de todo el país. Es por ello que recientemente han anunciado un nuevo plan para generar 50.000 nuevos puestos de trabajo mediante la remodelación de sus actividades de desarrollo económico y la diversificación de una dañada economía basada hasta ahora en los juegos de azar y el turismo. Curioso ¿no? Justo al contrario que aquí donde quieren apostar por ese modelo que allí consideran agotado. De hecho la Comisión Nacional para el Estudio del Impacto del Juego, creada por la administración Clinton en 1996, públicó un informe en 1999 en el que daba cifras reveladoras en cuanto índices de criminalidad, suicidios, ludopatias y adicciones muy superiores a la media en estados como Nevada. También daba recomendaciones respecto a la edad requerida para hacer uso de estos servicios, planteandose los 21 años, o del acceso a personas con problemas psicologicos o adicciones. Para terminar recomendaba al resto de Estados que estaban considerando abrir proyectos de este tipo aplazar su decisión. Justo al contrario de lo que se plantea en España.

Y he aquí el quid de la cuestión. El amigo americano, Sheldon Adelson, no quiere exportar un modelo económico triunfal directamente desde Estados Unidos a España. Al contrario, al ver que el negocio no da más de sí en un pais de primer nivel económico, decidió invertir sus esfuerzos y sus dineros en zonas en vías de desarrollo o con dudoso nivel de seguridad jurídica como son Macao y Singapur. A cuenta de estas operaciones de expansión tiene abiertas investigaciones del FBI y los reguladores bursátiles de la Securities and Exchange Commission por presuntas violaciones de la legislación americana (Foreign Corrupt Practices Act) que penaliza las prácticas empresariales corruptas fuera de Estados Unidos que abarcan sobornos, intentos de extorsión y oscuras operaciones financieras. 

Casino en Macao


Este es el modelo económico y el personaje por el que pierden el culo nuestras autoridades y al que quieren asociar la imagen de España. Un modelo anclado al siglo pasado y sin valor añadido para el futuro. Un modelo que en Estados Unidos se está intentado sustituir y que está triunfando en países con bajo nivel cultural y económico. No parece que haya que sentirse orgullosos de que hayan puesto los ojos en nuestro país como próximo destino de sus inversiones. Con sus peticiones y sus negocios no piensen que Adelson quiere acercarnos a la primera potencia mundial si no convertirnos en una isla fiscal y laboral al estilo de las ex-colonias británicas ahora en poder de China. No diga Eurovegas, diga Euromacao.


Actualización 5 de septiembre de 2012:

Tomás Gómez, secretario general de los socialistas madrileños, declaró ayer tener constancia de un acuerdo entre Esperanza Aguirre y Adelson que sería anunciado en el Debate sobre el estado de la región el próximo martes. Pero no es el único que ha hecho saltar la libre.

Según cuenta el diario ABC, Sheldon Adelson mantuvo un encuentro secreto a mediados de agosto con Esperanza Aguirre, que interrumpió sus vacaciones para encontrarse con el empresario, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, y el consejero de Economía, Percival Manglano. De está reunión salió el compromiso de instalar Euromacao en la Comunidad de Madrid en un nuevo emplazamiento: Paracuellos.



A pesar de que España tiene todas las papeletas para ser intervenida esto no es problema para el magnate americano ya que suele invertir en países en crisis. Como decimos, somos lo más parecido a Macao que ha encontrado en Europa. 



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