jueves, 21 de junio de 2012

¿Qué sabe el Príncipe?

El Príncipe Felipe, nuestro futuro Rey, al menos en teoría, está de viaje por Estados Unidos defendiendo las reformas económicas de España para luchar contra la crisis. Más concretamente ha defendido la moderación de precios y salarios. En la sede de la escuela de negocios IESE en Manhattan, Don Felipe declaró que "nuestros precios y salarios están marcando el ritmo del retorno al sendero de la competitividad y, al mismo tiempo, nuestras familias están reduciendo sus niveles de deuda mientras mejoran su ahorro". Gobierne quien gobierne los miembros de nuestra corona ejercen de relaciones públicas de lujo para nuestro país y, en estos momentos, su labor es dar una imagen bondadosa de nuestra economía. De cara al exterior nada que objetar, pero para el consumo interno hay mensajes en los que no solo hay que cuidar la forma y el fondo, en ocasiones también hay que cuidar el emisor. Porque yo me pregunto ¿Qué sabe el Príncipe?

Según una corriente muy extendida entre políticos y economistas neoliberales, España, entre otros países europeos, tiene salarios muy elevados respecto a Alemania. Según ellos es necesario reducir estos para que nuestras empresas sean competitivas en el exterior y creen empleo. El premio Nobel Paul Krugman, alias el agorero, además de vaticinar nubarrones negros para España en forma de corralito y vuelta a la peseta o defender el crecimiento como forma de salir de la crisis frente a la austeridad alemana, también defiende que los países menos competitivos de la zona euro reduzcan un 20% los salarios en relación con los germanos en un periodo de cinco años. Según él, algo más sencillo de conseguir vía inflación. Sin embargo Joseph Stiglitz, también Premio Nobel de economía, considera positiva la flexibilidad laboral, pero no si se utiliza para bajar salarios. La lógica es bien sencilla de seguir, a menor salario, menor consumo, menos ingresos públicos y menos crecimiento. Esta es la opinión opuesta de dos expertos como Stiglitz y Krugman, por lo que yo me pregunto ¿Qué sabe el príncipe?

No parece que la experiencia vital y profesional de Don Felipe sea la más idónea para convecernos de las bondades de eso que llaman apretarse el cinturón. Miembro de una familia más que acomodada su padre, o sea el Rey, tiene un sueldo bruto anual de casi 300.000 euros. La mitad con consideración de salario y la otra mitad de gastos de representación, sin ningún deber de justificar estos últimos. Juan Carlos de Borbón es el alto cargo mejor pagado de todo el Estado. Hace una década, como buen padre, el monarca decidió asignar un salario a su hijo. Este quedó fijado en la mitad del suyo. En consecuencia el príncipe ingresó el año pasado 70.000 euros de dotación más otros 70.000 de gastos de representación. La reina, la princesa de Asturias y las infantas Elena y Cristina tienen también asignada una dotación para gastos de representación, que como hemos dicho no tienen que justificar. En 2011 alcanzó 375.000 euros en total. La Dirección de Tributos fijó en 1988 que se actualizaran estas cifras conforme al porcentaje de subida o bajada que fijaran los PGE para los altos cargos. Así, para 2011, el rey se aplicó un recorte del 15%, como había hecho el Gobierno. Teniendo en cuenta que en 1979, último año anterior a 2011 del que tenemos cifras, el Rey percibió un sueldo de 10,6 millones de pesetas y el actual ronda los 50 millones no parece que lo de la moderación salarial vaya con ellos. Además, por la peculiar naturaleza de sus cargos ni el rey, ni la reina ni los príncipes tienen categoría laboral. Es decir, no son trabajadores por cuenta ajena, ni autónomos, ni profesionales con una actividad económica, ni empresarios. Por lo que me pregunto ¿Qué sabe el príncipe?


El Príncipe Felipe en su conferencia en el IESE

¿Sabe el príncipe que  España tiene el crecimiento de la tasa de pobreza más alta de la UE-21, solo superada por Rumanía y Letonia? Desde 2007 a 2011 la tasa española es cinco puntos más alta que el promedio de la UE-21, duplicando a Holanda y ocho puntos superior a Francia y los países nórdicos. El crecimiento de la desigualdad en España duplica el de Francia, triplica el de Alemania y es casi cinco veces mayor que el de la media de la UE-15. La renta correspondiente al 20% más rico de la población española y al 20% más pobre pasó de un valor de 5,3 en 2007 al 6,9 en 2010. Es el mayor incremento de desigualdad de los 27 Estados de la UE. Los pobres son aún más pobres disminuyendo el umbral de pobreza que pasó de 8.000 euros en 2009 a 7.800 en 2010. La renta media ha descendido un 4%, pero teniendo en cuenta el índice de precios la caída está cerca del 9%. El gasto social, sin embargo, en términos de PIB o calculado per cápita, está 15 puntos por debajo del de la mayoría de los países del euro con mayor nivel de renta Es, por ejemplo, 25 puntos inferior al indicador de Alemania. Haría falta aumentar el gasto social cada año en 75.000 millones de euros, según Vicenç Navarro, para alcanzar los niveles de Alemania .

¿Sabe el príncipe que en 2011 el poder adquisitivo cayó por debajo de la media de los veintisiete países de la UE? Mientras que en el conjunto del área de la moneda única este indicador se mantuvo en el 108% de la media europea en España se situó en el 99%, un punto menos que en 2010. Tras lograr en 2002 la homologación con los socios del conjunto de la UE, es decir el 100%, la riqueza española por habitante alcanzó en 2006 y 2007  un máximo del 105% de la media europea. El poder adquisitivo de los alemanes, respecto a los que al parecer tenemos que rebajar nuestros salarios, aumento en 2011 dos puntos porcentuales, hasta alcanzar el 120% de la media europea. Por no compararnos solo con los mejores Italia, país con circunstancias económicas similares a las nuestras, mejoró un punto en 2011 hasta el 101% de la media de la UE. Ya no nos acordamos de cuando Zapatero amenazaba con adelantar a Francia y presumía de haberlo hecho con Italia.

¿Sabe el príncipe que desde 2008 se ha triplicado la cifra de personas que, para huir del hambre, acceden a comedores sociales? Y no solo el salto es cuantitativo, también ha cambiado el perfil de los usuarios de estos servicios, cada vez son más las parejas jóvenes, de entre 19 y 25 años. Si bien antes el perfil de la mayoría de los usuarios eran inmigrantes, mendigos y sin techo las proporciones están cambiando. La acogida a ciudadanos nacidos en España ha pasado del 30 al 40% y si antes aquellos que tenían casa representaban el 30% del total ahora son casi el 50. Es decir, familias con hogar, probablemente en desempleo o con sueldos tan bajos (sí, esos que hay que bajar) que si pagan la hipoteca apenas tienen para comer. Los servicios de Acogida de Cáritas, pasaron de acoger 400.000 personas en 2007 a 950.000 en 2010.

¿Sabe el príncipe que los niños son el colectivo más pobre en España? Alrededor de 2.200.000 niños viven por debajo del umbral de la pobreza convirtiéndose en el colectivo más afectado por la crisis. La pobreza crónica de la infancia ha crecido en un 53% en tres años. El documento Infancia en España 2012-2013 de UNICEF destaca que en sólo dos años hay casi 205.000 niños más que viven en hogares con unos ingresos por debajo del umbral de la pobreza. El número de hogares con niños con todos sus miembros adultos sin trabajo ha crecido un 120% entre 2007 y 2010.

Qué hay países cuyos salarios y condiciones laborales los hacen más atractivos que el nuestro para la inversión no cabe ninguna duda, pero ¿eso los hace más competitivos o sencillamente más injustos?. Según el Global Services Location Index 2009, que analiza y clasifica los 50 países del mundo más atractivos para la deslocalización de actividades de servicios, España se sitúa en el puesto 45. Sinceramente a algunos les parecerá poco competitivo pero a mi me parece deprimente. India encabeza el ranking mundial, seguido de China y Malasia. No creo que la solución sea igualarnos a ellos para así reducir costes empresariales, disminuir precios y aumentar la exportación. Estos objetivos no pueden pasar por el empobrecimiento de la población. Lo que hay hacer es producir, invertir en nuevas tecnologías y en formación. Hacer nuestros productos atractivos no por su bajo precio si no por su calidad y singularidad. Hay que invertir en maquinaria e infraestructuras modernas que mejoren la eficiencia. Es más, siendo egoístas, desde el punto de vista empresarial, un asalariado es un consumidor por lo que no es reduciendo sus ingresos como se fomentará el crecimiento económico. Esto ya lo sabía Ford cuando hace ya cien años inició la fabricación de un gran número de automóviles de bajo coste mediante la producción en cadena. Para ello se basó en la utilización de maquinaria especializada y un número elevado de trabajadores en plantilla con salarios elevados. La reducción de costes se basó en una gran cantidad de inventos técnicos y de negocio, no en la disminución de costes salariales que llevaban aparejada la disminución de potenciales compradores.



En España el 80% del presupuesto en tecnología de la mayoría de las grandes empresas españolas se destina al mantenimiento de lo que ya hay y no a innovar, por ello es necesario pensar en la innovación como palanca de cambio en nuestro país” según María Garaña, presidenta de Microsoft España.  “La posibilidad de usar la tecnología como servicio puede ser la puerta de acceso de pequeñas y grandes empresas para vender más, ahorrar costes y ser más competitivas”, ha indicado. Pero claro, cambiar el modelo productivo, mejorar la formación, la innovación tecnológica y la creatividad requieren un gran esfuerzo cuyos frutos, en ocasiones, no se ven a corto plazo. Es más fácil bajar sueldos y disminuir plantillas, acciones que inflan la cuenta de resultados a corto plazo sin mirar más allá. De todo esto me pregunto ¿sabe algo el príncipe?

Actualización: Abundando en lo que aquí decimos, desde un punto de vista más personal y humano, podéis leer la Carta abierta al heredero de un país en la ruina en el blog Soy del bierzo