martes, 13 de diciembre de 2011

Ponga un banquero en su gobierno

Cada vez más las riendas de la política de los países europeos las toman técnicos vinculados al sector financiero. En Grecia, Papademos, que suma ocho años de vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y otros ocho como gobernador del Banco Central griego.
En Italia, Monti, que llevaba seis años asesorando a Goldman Sachs, el importante grupo de inversión. Este a su vez ha colocado al frente de su equipo económico a Conrado Passera, máximo ejecutivo del banco Intesa Sanpaolo, y a Vittorio Grilli, ex directivo de Credit Suisse First Boston Group.

Portugal, Dinamarca, Suecia, Letonia y al menos 14 de los 27 países que integran la Unión ha situado ya a ex banqueros o gestores de fondos al frente del ministerio de Economía, Finanzas o del Banco Central. El presidente del BCE es Mario Draghi, ex directivo de Goldman Sachs.

En el Reino Unido hay para aburrir: Desmond Swayne, delegado del primer ministro para el Parlamento, del Royal Bank of Scotland; Francis Maude, secretario de la Presidencia, fue directivo de Solomon Brothers y Morgan Stanley; Andrew Mitchell, ministro de Desarrollo Internacional, estuvo en Lazard; James Meyer Sasson, alto cargo en el Tesoro, fue vicepresidente de UBS Warburg, y Stephen Greene, al frente de Comercio e Inversiones, saltó al Gobierno desde la presidencia del HSBC.

Desde mayo de 2010, los ex dirigentes financieros van invadiendo los Gobiernos de los países. Es curioso el hecho de que estos señores vienen del sector cuyos excesos provocaron en gran parte la crisis en la que nos encontramos. Una vez instalados en puestos de poder sus medidas “para arreglar el entuerto” provocado por sus amigotes suelen ser:

-Despidos de funcionarios.
-Bajadas de sueldo de empleados públicos (no los suyos, por supuesto).
-Recortes en educación y sanidad.
-Reformas laborales facilitando despidos y promocionando contratos basura.
-Nuevos impuestos. Aumento del IVA.  
-Endurecimiento de las condiciones de jubilación.
-Subida del precio de los servicios públicos.

Alejandro Inurrieta, del Instituto de Estudios Bursátiles explica así la situación: "Hemos llegado a un punto en el que no hay elección: o sitúas al que quieren los mercados en el puesto económico clave o te arrasan" Y añade: "Por eso no se ha regulado nada ni se han afrontado las causas del crash; y por eso no hay perspectiva de salir de la crisis".

Reino Unido, con la infinidad de intromisiones de los “financieros” en la política como hemos descrito antes, es el patrón más claro de este fenómeno. Por ello siempre es contrario a que se intente controlar al sector financiero o imponer un impuesto europeo a las transacciones especulativas. No van a tirar piedras sobre su tejado.

Oscar Ugarteche, de la Universidad Nacional Autónoma de México opina que lo que ha ocurrido y está ocurriendo es que los grandes bancos han conseguido evitar la quiebra pasando la factura a los contribuyentes a través de los rescates, primero, y luego de los duros ajustes para contener el déficit provocado por estos rescates.

Parece ser que en España tampoco nos vamos a librar. Mariano Rajoy primero se reunió con los banqueros y la mayoría de los candidatos que se barajan para llevar a cabo la política económica en su mandato son del tipo financiero-tecnócrata como los que se han impuesto en la UE. Entre otros, Luis de Guindos, ex directivo de Lehman Brothers; José Manuel González-Páramo, miembro del comité ejecutivo del BCE e incluso Guillermo de la Dehesa, consejero del Santander y asesor de Goldman Sachs desde hace más de 20 años.

Lo que nos espera…